Fecha de lanzamiento: 31 de agosto de 1998
Discográfica: WEA Uk.
Compuesto por Mike Oldfield
Grabado en Ibiza durante diciembre de 1996 y marzo de 1998.
Arreglos en Londres, entre abril y junio de 1998.
Producido Mike Oldfield, asistido por Silvia Müller.
Para algunos, el anuncio de la salida a la venta del Tubular Bell III, justo en el 25 aniversario del original, le sonó a exceso de campanas. Parte de sus propios seguidores se opusieron totalmente a la salida a la venta de la que sería la segunda secuela de la obra maestra de 1973. Tubular Bells III fue, quizá, el disco más odiado por sus seguidores nada más salir al mercado. ¿Las razones? Muy simples: los verdaderos oldfildianos pensaban que Mike se repetía, que no era capaz de crear cosas nuevas, y un tubular bells nuevo era darle una vuelta de rosca más al asunto. Además, Tubular Bells III traiciona todo concepto de sus antecesores: incluye una canción pop, temas separados y, en general, un desorden infernal. Además... ¡Sus sonidos se acercaban al tecno! Imperdonable... Claro, que no para todos.
Mike Oldfield toca:
Sintetizadores, guitarras eléctricas, españolas y acústicas, Bajo, piano de cola y campanas tubulares (sintetizadas).
En el disco también intervinieron:
Cara Dillon (del grupo Polar Star) - Voes en 'Man in the Rain'
Heather Burnett - Coros en 'Man in the Rain'
Rosa Cedrón (del grupo español Luar Na Lubre) - Voces en 'The Inner Child'
Amar - Voces en 'The Source of Secrets', 'Jewel in the Crown' y 'Secrets'
Clodagh Simmonds - Voces 'Far Above the Clouds'
Francesca Robertson - estrofa leía de 'Far Above the Clouds'
Sean o no discutibles las opiniones sobre Tubular Bells III, lo cierto es que en su interior nos encontramos temas realmente bellos, efectistas y que, si hubieran estado en otro disco, hubieran sido amados por todo el mundo. Tal es el caso de The Inner Child, Far Above the Clouds u Outcast. Pero Tubular Bells III no le tiene ningún respeto a sus antecesores: está desordenado (la estructura básica de un "Tubular Bells" se había manteido inalterada hasta la fecha: piano introductorio, guitarras rápidas, la parte de The Bell, una seguna parte con comienzo lento, gaitas, el hombre de las cavernas, una parte de guitarras eléctricas calmadas y el tema rápido final cercan al folk) y sus sonidos serían impensables en un músico que se ha manifestado abiertamente en contra de los sonidos tecnos. Pero Mike es Mike, y siempre hace lo que le da la gana, incluso contradiciéndose a sí mismo; y así, el último día de agosto de 1998 se presentó al mercado este nuevo enjendro, mitad obra maestra, mitad engendro.
Lo que más llama la atención son esos sonidos pseudo tecnos ("Si no hubiera encontrado ese sonido tecno al que adaptar el sonido del piano, no hubiera hecho Tubular Bells III. Fue, digamos, una accidente afortunado", aseguró Mike). Este fue el aspecto que más detractores se ganó Tubular Bells III. Por otro lado, no podemos dejar de admirar la capacidad de Mike Oldfield para hacer sonar nuevo, fresco y diferente unas melodías con más de dos décadas de antiguedad. Sin duda, ahí reside parte del encanto de Tubular Bells III: la adaptación del clásico de 1973 a los sonidos modernos, sin olvidarse de la belleza de la música y las melodìas del inglés.
Pero si hay algo que no han perdonado muchos puristas es la inclusión de Man in The Rain, una canción pop cláramente calcada de Moonlight Shadow ("Utilicé un sample de las percusiones de Moonlight Shadow. Pensé que si todo el mundo me copiaba, porqué no iba a poder hacerlo yo."). Quizá fue el mayor error del disco: un Tubular Bells jamás tendría que contener una canción cantada: en 1973 Mike se burló de su jefe aullando en un tema ante sus insistencias de que hiciera canciones comerciales y cantadas en Tubular Bells. Ahora, sin embargo, el pop ni siquiera está enmascarado: en mitad del disco, como un naúfrago desorientado, perdido, sin rumbo, fuera de lugar.
Así pues, si Tubular Bells II (1992) era el Tubular Bells original de 1973 mejorado, revisado pasaje a pasaje, melodía a melodía, Tubular Bells III rompía todo esquema Tubular. The Caverman estaba donde no corresponde, The Bell suena al final del disco, la sintonía típica del piano se repite en dos temas... Tubular Bells III es el caos hecho disco. ¿O quizá un caos coherente?
Pero entre el caos destaca la belleza infinita de The Inner Child, un precioso tema intimista cantado por una española, Rosa Cedrón, vocalista del grupo gallego Luar Na Lubre. Es, sin duda, una de las mejores composiciones del disco, y del Mike Oldfield de los 90. Una nana aderezada con las guitarras eléctricas de Mike y un fondo de niños jugando, recordándonos la niñez perdida, para la que Rosa en principio tocó el violonchelo, aunque Mike lo suprimió en la postproducción, al creer que la voz de la española en solitario transmitía perfectamente la emoción requerida.
The Top of the Morning, la guitarrera Outcast o el magnífico e impresionante cierre Far Above the Clouds son otros de los mejores temas del disco. No nos podemos olvidar tampoco de Serpent Dream, en donde Mike demuestra su magnífica habilidad para tocar la guitarra española, al compás de palmas sampleadas ("Es muy difícil tocar las palmas sampleadas típicas de los españoles, pero con los ordenadores es más fácil", aseguró Mike.) Este tema guarda relación con los aspectos negativos de la estancia de Mike en Ibiza, donde tuvo bastantes problemas con el alcohol, las drogas y las mujeres.
La producción del disco es, sencillamente, perfecta. En esto no hay duda: Mike Oldfield es uno de los mejores productores del mundo (además de guitarrista). La presentación del disco fue un inolvidable 4 de septiembre de 1998. Televisión, radio, periódicos y demás medios de comunicación se reunieron para presenciar el primer concierto de Oldfield desde su gira de presentación de Tubular Bells II. Precisamente habían pasado seis años exactos desde la presentación de Tubular Bells II en Edimburgo cuando Mike salió al escenario para representar la segunda secuela tubular. El concierto constó de:
1-TUBULAR BELLS PART ONE
2- TUBULAR BELLS III (ENTERO)
3- (BIS) MOONLIGHT SHADOW
4- (BIS 2) FAMILY MAN
5- (BIS 3) SECRET / FAR AVOBE THE CLOUDS
Cadena 100 Radio (España) retransmitió todo el concierto, con un previo de media hora y un post de un cuarto de hora. Además, inesperadamente, "La 2" de "Televisión Española" retransmitió todo el concierto entero y en directo. A muchos les pilló desprevenido, ya que prácticamente no se avisó. Para los que no pudieron verlo en directo, "La 2" repitió el evento meses después.
Bajo una persistente lluvia, toda la banda, con Mike Oldfield al frente, interpretó todas las piezas sin muchas dificultades, aunque en mitad de Man in the Rain todas las luces del escenario se apagaron inesperadamente... Fue un generador que falló, aunque la música pudo seguir sin problemas hasta que las luces volvieron a lucir. Además, la lluvia obligó a suspender efectos visuales especialas que se habían anunciado. Aún así, el concierto fue un éxito, y las imágenes salieron días después en programas musicales, periódicos, revistas... Muchos adolescentes empezaron a seguir a Mike Oldfield gracias a este concierto y a Tubular Bells III. Todo ello llevó a Tubular Bells III al primer puesto entre los disco más vendidos en España. 25 años después de Tubular Bells, Mike Oldfield volvía a triunfar con la segunda secuela de su mito. Desgraciadamente, el VHS y DVD editados más adelante no incluyeron Tubular Bells, Moonlight Shadow ni Shadow on the Wall, por temas de derechos de autor, pues son de Virgin. Además, el audio del concierto está editado y mezclado (con la ayuda del propio Mike, que también cambió algunas tomas de la realización nimias) por lo que podríamos considerarlo una especie de "timo" en parte, pues corrige algunos fallos y desatinos del directo.
CURIOSIDADES:
Campanas de pega. El sonido de campanas tubulares empleadas en el disco no era real, sino que corresponde a samples de campanas reales, procesados por ordenador.
Tubular Bells III español. Tubular Bells III fue creado durante la etapa personal en Ibiza más intensa de Mike Oldfield. El músico inglés descubrió que la isla mediterránea no sólo era un remanso de paz en invierno, sino que en verano era la capital del baile de Europa. Así, Mike salía a divertirse todas las noches, bebiendo alcohol en exceso e incluso recuperando su fatídica afición por las drogas. Un accidente con su Mercedes le hizo reconsiderar la oferta que le ofrecía Ibiza, y decidió marcharse de allí cuando antes, unos tres años después de haber llegado y construído una casa por él mismo (Atlantis, diseñada por Mike con programas informáticos en tres dimensiones) cerca de Es Verdrá, casa que venidó al cantante del grupo Oasis.
Las referencias españolas en el disco van desde la canción Serpent Dream, que refleja lo negativo de su estancia en Ibiza, hasta los sonidos tecno de las discotecas ibicencas, o la canción The Inner Child (una búsqueda del niño interior que todos tenemos), que está cantada por Rosa Cedrón, vocalista del grupo gellego Luar Na Lubre.
Enchufe. En la última composición del disco se escucha la voz de una niña recitar unas frases. La idea fue del productor ejecutivo de WEA Rob Dickins, quien propuso a su propia ahijada para ese papel, Francesca Robertson, que es la voz que se puede escuchar en el disco. Durante el concierto en Londres, sin embargo, se ve la cara de Greta Oldfield, hija de Mike, en las pantallas gigantes mientras hace un playback de esta parte con la voz de Francesca.
Cobayas humanas... y dicotequeras. Antes de emprender la aventura de grabar Tubular Bells III, Oldfield visitó varios pubs de Ibiza para que los pinchadiscos pusieran una maqueta de la melodía principal de Tubular Bells con ritmos "hause" para ver la reacción del público. Cuando comprobó que la gente no dejaba de bailar, decidió que su proyecto tendría futuro, y empezó a trabajar en él. Después comprobó que la música tecno era demasiado aburrida como para dedicarla un disco entero, así que incluyó fragmentos calmados que contrastan con los rápidos. Además, se inspiró completamente en su estancia en Ibiza para crear melodías que le recordaran lo mejor y lo peor de esa etapa de su vida, como las primeras notas del disco, realizadas a partir de los sonidos del viento que escuchaba en la isla de Es Vedrá. El resumen del disco y de su vida en Ibiza fueron tres palabras que encontramos en el cuadernillo del disco compacto: "loco, maravilloso, perfecto."
Reminiscencias oldfieldianas. Man in The Rain es una composición original de los 80 que habla sobre la ruptura con su novia de entonces, y que usa las percusiones de Moonlight Shadow (del disco Crises de 1983). De igual manera, las percusiones de Outcast corresponden a la canción Shadow on the Wall, del mismo disco, y Far Above the Clouds usa las percusiones africanas de Ommadawn (1975).
MundoMikeOldfield
I> Man in the Rain:
I> Secrets y Far Above the Clouds (directo Londres 98):
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